lunes, septiembre 07, 2015
lunes, agosto 17, 2015
domingo, abril 12, 2009
nautilus
a machete entre lianas hasta el paycarabí atrás la casa y los perros abriendo en dos la selva mi hermano va dando gritos se ensaña con los tallos con las espinas camina brusco y el ramalazo de su movimiento me golpea la cara no te alejes de pablo pero desobedezco quedo tiesa recostada en un tronco mientras la furia se aleja
(una anguila traza su relumbre plateado sobre el agua)
von san blas
El olor del patio el perrerío el abuelo héctor arrima las ollas de polenta con el bastón cinco o seis cachorros se preparan para el festín el sol sobre los tachos de aluminio camino en cuatro patas entre hocicos húmedos de leche tibia tironean del vestido floreado trepan por mi cabeza el firulai restriega su lomo contra mi cara huele a remedio del doctor zanini tiene ojos de pedir
saque a esa criatura de entre los animales grita angélica desde la cocina
sábado, diciembre 20, 2008
reencuentros

Y ahí estaba. Homenajeaban a mi tía Betty de Arma y decidí ir.
Siempre me pasa en estas ocasiones que no puedo dejar de sentirme un bicho raro, de observar como si fuera una película, algo que no me está sucediendo a mí.
Había unas veintitantas personas homenajeadas y cada una decía unas palabras, (algunas realmente se fascinaban con ese objeto de poder, la palabra, y no largaban el micrófono hasta que el orador impaciente estiraba la mano)
Y los aplausos ...diploma para tal, entrega tal, viva Alfonsín...
En fin...que me estaba aburriendo considerablemente hasta que lo vi.
Un panel con fotos de militantes, asados, marchas, encuentros...una cabalgata...
Ahí estaba mi viejo, a caballo, con su boina blanca...orgulloso de formar parte...me emocioné; pensé en las horas que el Loco Negri había pasado dentro de esa casa, la cantidad infinita de horas dedicadas "al partido" , la cantidad de veces que andaba de acá para allá llevando cosas, afiliando gente, pegando carteles...
Ayer recuperé una parte de mi viejo que me era ajena, una de las pocas en las que no pudo contagiarme y por un momento, formé parte de la escena.
miércoles, noviembre 26, 2008
un sendero con flores de romero la lata de leche nido de la que asoma un malvón mi madre protesta los moños desatados el vestido blanco impresentable pero la abuela me dice yuyerita pone sobre mis brazos rodajas de papa para el exceso de sol aloe en los raspones de las rodillas cada brizna tiene su secreto en el jardín los tamarindos entregan sus hojas agridulces para calmar la sed y la ruda a un lado de la casa aleja la mala conversación al mismísimo oscuro si hace falta yuyerita hay que pedirle permiso a las plantas para que entreguen su virtud cortarlas con la mano fuerte en el nombre de san juan esa higuera es tu árbol de nacimiento yuyerita una velita roja y tres deseos cada año a sus pies
discusión
dice el abuelo que su hermana es una artista que supo ser la más hermosa del pueblo hasta que el desgraciado de alberto la dejó con todo el ajuar bordado y
se casó con delia la hija de la modista
dice la abuela que la tía tita canta y fuma como un escuerzo y que eso no es de damas y por eso se quedó para vestir santos
dice el abuelo que el que fuma es el ekeko para asegurar la prosperidad porque en su familia todos han tenido siempre que ganarse el pan y no les vinieron las cosas de arriba como a los de arma torterolo
ah si tu madre era una reina el aliento del mundo se detenía a su paso y era su boca el cielo y el infierno confundidos la noche del baile tu padre llegó a la madrugada oí entre sueños el runrún de la dkw me despertó agitado conocí una francesita dijo y yo que le leía el peso del alma en la pisada supe que los dioses lo habían elegido la estrella del rockabilly cedía su puesto ahora los mortales tendrían una chance
escapulario
(gladys envuelta en dorado sueña con la reina magnolia)
empalme lobos
Vuelve en bicicleta de la barrera ya encendida su pipa pliega las señales junto a la salamandra quieta felisa ha dejado el diario y el vaso tinto en la mesita bajo el andén naranjea la tarde se va aplacando el mosquerío el tiempo se mide en vagones volutas de carbón alejándose hacia la capital un tren dos cambios de vía y habrá terminado el jornal los ojos se pierden en los rieles que espejean al sol andrés vuelve entre las vides la suave llovizna el amable sosiego que rodea al po la mamma robusta vocinglera los hermanos menores la siesta la caña de pescar si me viera la mamma la voz alta el paso firme los botones de la chaqueta cavalieri cavalieri diría en su canción madonna santa gritaría por las calles llamando a las vecinas una gran mesa tendida una hogaza de pan
miércoles, noviembre 05, 2008
Carta de Felisa a su hijo
Merlo, 20 de enero de 1949
Querido hijo:
Antes de todo te pido disculpas por mi poca atención contigo en no contestar como debía a tus cartas y creo que no lo tomaras por olvido de ti, por el contrario, te tengo siempre presente, lo que pasa es que hace dos años que no tomo la pluma para escribir carta alguna, me resulta dificultoso comenzar y además eran muy pocas las noticias que te podía mandar y por otro lado las preocupaciones. De lo que me dices de ir con Mela a esa, es siempre mi esperanza pero tendrás que avisarme con algunos días porque ves que a mi todo me resulta al revés parece que hay alguien invisible que me quiebra las alas. Ahora te diré que el 16 tuvimos remate pero como era una tarde muy fea de tierra y lluvia después, se vendieron las cosas con muy poco valor. Ayer Héctor llevó la hacienda a la feria , nos causó mucha tristeza ver desfilar por el callejón las vacas rumbo a la feria.
Esto es una desolación sin los animales, y Quiroga también se fue, encontró trabajo en la “Villa Clemi” a dos cuadras de aquí, así que se llevó el perro, así que ni siquiera el ladrido del perro, estamos completamente solos. Esperando del 10 al 15 y del 15 al 20 llegó hoy y contestó Marina que los peones no le terminaron la casa y que van muy lerdos y como el patrón de la casa no quiere contestar nada hasta que no se vaya el inquilino quedamos sin saber que hacer.
El otro día fui a
Ayer mandé seis pollitos a la casa de la señora Juana para que los tengas cuando vengas. Y ahora espero te encuentres bien como así puedo decirte de nosotros.Y esperando que pasen los dos meses para estrecharte en un abrazo
Se despide tu madre con los cariños de todos
Felisa
miércoles, junio 04, 2008
un sendero con flores de romero la lata de leche nido de la que asoma un malvón mi madre protesta los moños desatados el vestido blanco impresentable pero la abuela me dice yuyerita pone sobre mis brazos rodajas de papa para el exceso de sol aloe en los raspones de las rodillas cada brizna tiene su secreto en el jardín los tamarindos entregan sus hojas agridulces para calmar la sed y la ruda a un lado de la casa aleja la mala conversación al mismísimo oscuro si hace falta yuyerita hay que pedirle permiso a las plantas para que entreguen su virtud cortarlas con la mano fuerte en el nombre de san juan esa higuera es tu árbol de nacimiento yuyerita una velita roja y tres deseos cada año a sus pies

dele orientalito dele firpo duerme y el amigo del ford cruza la pampa por cien pesos palermo nos espera si grey fox le gana a botafogo qué fija orientalito el mingo se nos sube al podio de la gloria qué tango habrá que componerle mire que es uruguayo como usté nobleza obliga enfunde la guitarra lo importante no es el premio sino ese palpitar el zurdo al galope en los mil metros el tordillo perdiendo por una cabeza
martes, mayo 13, 2008
sábado, mayo 10, 2008
por recalde pasan los reyes magos tal vez no en camello sino mas bien en un tordillo pardo enjaezado como para las fiestas mayas esta vez la menor de las niñas aguarda dibujando con tiza bajo el sol abrasador de la siesta a que ocurra el milagro para qué poner pasto se pregunta si todo es campo cielo y alambrado hasta donde la vista se pierde y no tendrán calor con esa ropa se pregunta la niña mientras el zumbido de las moscas es el único signo vivo debajo de la parra quién lava la ropa de los reyes sigue rumiando nancy las otras dos la miran fastidiadas cosas de chicos piensa gladys subida a sus nueve años
dos muñecas rubias y una negra el abuelo juan escondiendo paquetes en los techos los pasteles y los vestidos nuevos que la madre terminó de coser bajo la lámpara de querosén todo eso duerme en la memoria ajeno a los dolores de cabeza de febrero esa rigidez de la nuca los mareos el viaje inútil a la capital esa pequeña caja blanca en el cementerio de olavarría
son tus primas las muertitas anunciaba la abuela y prendíamos una vela perlada que duraba siete días cada noviembre sacaba el retrato de las nenas rubias anahí jumper azul rosana flequillo largo vestido celeste las dos serias las dos blancas blanquísimas muy juntas parecen angelitos decía la abuela me alzaba en su regazo para darles un beso la fotografía olía a heno de pravia como las sábanas de batista del último cajón venían del baile en santa luisa volvía a recitar la abuela mi hermano no alcanzó a ver el tren y yo dónde estaba pregunto vos vos eras chiquita chiquitita como un botón me gusta la caja de botones de la abuela te puedo ayudar a coser pregunto y ella me palmea la cabeza primero pedile unas rositas al jardín salgo dando saltitos corto dos pimpollos entreabiertos en nombre de san juan
miércoles, abril 30, 2008
Nota Revista El Gráfico 16 de mayo de 1941
La segunda carrera la hizo con una yegua, “Regalada” de Don César Díaz. Ese mismo año 1895, se embarcaba para Buenos Aires, llamado por los hermanos Biaus, poseedores del Stud Nautilus, para que le corriera la yegua “Nevada”. Ese día corrió en doblete entrando segundo en una y ganando la otra contra “Ney”, corrida por Ramón Garrido. Su padre cuidaba aquí el Stud “Acebal” y en Montevideo otros dos cuyos propietarios eran Juan Victorica y Juan Pedro Ramírez. Los diarios llamaban a Torterolo “el jockey oblea” por su escaso peso.
En 1897 su padre organiza una gira por el viejo mundo llevando consigo a “Cartuche II” y al célebre “Imperio”. Mingo y sus hermanos iban en la “tournée”. Los diarios uruguayos y la opinión pública llamaron a esta gira “gran locura”. En Inglaterra pasaron dos años y medio sufriendo dificultades. También figuraban en la gira los jockeys Leandro Alvarez (hijo), Tomás Conde, excelente jockey entraineur, Felipe Nuñez y Gumersindo Vuela, todos uruguayos.
Al principio en Inglaterra no quisieron darles el permiso necesario para cuidar, pero gracias a los buenos oficios de los embajadores de Uruguay y de la Argentina obtuvieron la autorización anhelada. Esta gira insumió gastos enormes, pero salvaron la plata, con algún beneficio. En 1900 ya en la Argentina, se dedican con su padre, a cuidar los caballos de Don Juan Antonio Fernández, dueño de “Camors”
Los primeros hijos de este notable caballo fueron cuidados por ellos: en ese tiempo el peso de Mingo, 32 kilos, le permitía correr en muchas oportunidades. Su buena época empezó en 1904. Su padre tenía el famoso caballo “Calepino”, ganador de varios Grandes Premios y un Gran Premio de Honor. Mingo se mide entonces con jockeys de la talla de Fernando Pérez, Garrido, Conde, Vicente Fernández y otros, empezando a figurar en la lista de jockeys ganadores.
De 1911 a 1922, año en que se fue a Europa, llamado por Unzué desde París, ocupó siempre los primeros puestos en la estadística de jockeys ganadores. En París ganó más de cien carreras, entre ellas un Gran Premio “El Arco de Triunfo”, varias pollas de potrillos; entró segundo en un “Grand Prix” y en un Gran Premio del Jockey Club de París. Ganó también la Copa de Oro en Longchamps y dos veces el Gran Premio de Compiegne, con “Bilbao”
Recordaremos también que en Buenos Aires fue el piloto de Grey Fox cuando su resonante triunfo con Botafogo. En 1930 solicita en París patente de entraineur. En 1937 regresa a Buenos Aires y se hace cargo de los caballos de los señores F. de Alzaga y Saturnino Unzué, y de varios pertenecientes al Stud “Condal”.
Cuando en 1926 fue con su hermano Juan a San Sebastián, en donde debía correr en el Gran Premio a “Chubasco” del Sr Unzué y hallándose la víspera de la carrera en el “cursal”, su hermano oyó que uno de los empleados decía a los otros que “ese” Torterolo que montaría a Chubasco debía ser hijo del Torterolo que él había conocido en Palermo (Bs. As.). Fue todo un acontecimiento cuando su hermano Juan presentóles a Mingo diciéndoles que aquel Torterolo y éste eran el mismo.
Al principio los jockeys pariesienses reíanse de la forma un tanto cómica, en que montaba, debido al freno. Al año dejó éste por el filete, corriendo como si toda la vida lo hubiera hecho así. Demostró su clase provocando la admiración de sus colegas. Hasta el año pasado (1940) en que fue superado por Máximo Acosta por dos carreras, Torterolo mantenía el récord de carreras ganadas en un año.
domingo, abril 27, 2008
Nautilus
iban a sacrificarlo y el niño mayor de don belisario apretó los nudillos contra la puerta de la casita verde cercana al stud venga don es urgente dijo manuel le pasó la mano por el flanco y el caballo bufó aliviado druid era su predilecto en cada carrera ganada el terrón de azúcar más que el premio las fotos para el jockey que dejaba al animal sudoroso en sus manos y se iba a la rueda de prensa pero la cosa estaba fea la cuartilla sangraba y estaba morada del golpe sentado en la caballeriza el cuidador lloró afuera las chicharras gritaban sacudiendo la siesta
caía la tarde el hijo del patrón vino preguntando si precisaba ayuda suspendido de un gancho del techo con las patas a cinco centímetros del suelo estaba el alazán comiendo alfalfa en quince días volvió a caminar el terrón de azúcar más que el premio paseando despacito por las quintas lejos de la gloria







