Mostrando las entradas con la etiqueta Paula Martínez. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Paula Martínez. Mostrar todas las entradas

miércoles, noviembre 26, 2008

un sendero con flores de romero la lata de leche nido de la que asoma un malvón mi madre protesta los moños desatados el vestido blanco impresentable pero la abuela me dice yuyerita pone sobre mis brazos rodajas de papa para el exceso de sol aloe en los raspones de las rodillas cada brizna tiene su secreto en el jardín los tamarindos entregan sus hojas agridulces para calmar la sed y la ruda a un lado de la casa aleja la mala conversación al mismísimo oscuro si hace falta yuyerita hay que pedirle permiso a las plantas para que entreguen su virtud cortarlas con la mano fuerte en el nombre de san juan esa higuera es tu árbol de nacimiento yuyerita una velita roja y tres deseos cada año a sus pies

escapulario

en la guerra del 14 tu abuelo llevaba un corazón de fieltro sufilado en el revés del uniforme yuyerita y si detuvo las balas tendrá que detener la fiebre dice paula mientras cose el escapulario en tu bata de noche mírame un poco más se están borrando tus dibujos de tiza en el patio el hipocampo que copiaste del libro de la señorita marta ese mar que no existe en recalde algas imposibles bajo este sol que fulmina los malvones

(gladys envuelta en dorado sueña con la reina magnolia)

miércoles, junio 04, 2008

un sendero con flores de romero la lata de leche nido de la que asoma un malvón mi madre protesta los moños desatados el vestido blanco impresentable pero la abuela me dice yuyerita pone sobre mis brazos rodajas de papa para el exceso de sol aloe en los raspones de las rodillas cada brizna tiene su secreto en el jardín los tamarindos entregan sus hojas agridulces para calmar la sed y la ruda a un lado de la casa aleja la mala conversación al mismísimo oscuro si hace falta yuyerita hay que pedirle permiso a las plantas para que entreguen su virtud cortarlas con la mano fuerte en el nombre de san juan esa higuera es tu árbol de nacimiento yuyerita una velita roja y tres deseos cada año a sus pies

sábado, mayo 10, 2008

por recalde pasan los reyes magos tal vez no en camello sino mas bien en un tordillo pardo enjaezado como para las fiestas mayas esta vez la menor de las niñas aguarda dibujando con tiza bajo el sol abrasador de la siesta a que ocurra el milagro para qué poner pasto se pregunta si todo es campo cielo y alambrado hasta donde la vista se pierde y no tendrán calor con esa ropa se pregunta la niña mientras el zumbido de las moscas es el único signo vivo debajo de la parra quién lava la ropa de los reyes sigue rumiando nancy las otras dos la miran fastidiadas cosas de chicos piensa gladys subida a sus nueve años

dos muñecas rubias y una negra el abuelo juan escondiendo paquetes en los techos los pasteles y los vestidos nuevos que la madre terminó de coser bajo la lámpara de querosén todo eso duerme en la memoria ajeno a los dolores de cabeza de febrero esa rigidez de la nuca los mareos el viaje inútil a la capital esa pequeña caja blanca en el cementerio de olavarría

son tus primas las muertitas anunciaba la abuela y prendíamos una vela perlada que duraba siete días cada noviembre sacaba el retrato de las nenas rubias anahí jumper azul rosana flequillo largo vestido celeste las dos serias las dos blancas blanquísimas muy juntas parecen angelitos decía la abuela me alzaba en su regazo para darles un beso la fotografía olía a heno de pravia como las sábanas de batista del último cajón venían del baile en santa luisa volvía a recitar la abuela mi hermano no alcanzó a ver el tren y yo dónde estaba pregunto vos vos eras chiquita chiquitita como un botón me gusta la caja de botones de la abuela te puedo ayudar a coser pregunto y ella me palmea la cabeza primero pedile unas rositas al jardín salgo dando saltitos corto dos pimpollos entreabiertos en nombre de san juan